Trump eleva la tensión con China al amenazar con aranceles del 50%

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó este lunes la guerra comercial con China al advertir que impondrá un arancel adicional del 50% a sus productos si Pekín no revierte, antes del 8 de abril, el gravamen del 34% aplicado a exportaciones estadounidenses. La medida, que entraría en vigor el 9 de abril, podría elevar los aranceles totales sobre bienes chinos a un 104%, sumándose a las tarifas del 20% y 34% ya establecidas este año.

A través de Truth Social, Trump acusó a China de prácticas desleales históricas, como subsidios ilegales y manipulación monetaria, además de su reciente represalia arancelaria. “Advertí que cualquier país que tome represalias enfrentará aranceles más altos”, escribió, justificando su estrategia para reducir el déficit comercial estadounidense, que en 2024 alcanzó los $295.000 millones con China, según la Oficina del Representante Comercial de EE. UU.

El conflicto escaló tras los aranceles del 34% impuestos por Washington el 2 de abril, parte de una política de “Día de la Liberación” que aplicó un mínimo del 10% a casi todos los socios comerciales. China respondió simétricamente, afectando productos agrícolas clave como soya y maíz, lo que golpeó a productores del medio oeste estadounidense. Ahora, la amenaza del 50% adicional busca forzar a Pekín a retroceder, aunque Trump también anunció la suspensión de toda negociación con China, pese a solicitudes de reuniones por parte de este país.

Impacto económico en un contexto frágil

La posible aplicación de un 104% en aranceles podría paralizar el comercio bilateral, que en 2024 movió $438.900 millones en bienes chinos hacia EE. UU. Expertos como Paul Kramer, del Instituto Peterson, advierten que “esto desencadenaría un efecto dominó en cadenas globales de suministro, desde Europa hasta América Latina”. Los mercados ya reaccionaron: el Dow Jones cayó un 1,4% este lunes, y el yuan se debilitó frente al dólar.

China, por su parte, mantuvo su postura firme. El Ministerio de Comercio calificó la amenaza como “un error sobre otro error” y prometió “luchar hasta el final”, sin detallar nuevas medidas. Analistas sugieren que Pekín podría intensificar restricciones a exportaciones de tierras raras o limitar compras agrícolas estadounidenses, afectando aún más a ambos lados.

Trump, sin embargo, abrió la puerta a negociaciones con otros países, afirmando que “comenzarán inmediatamente” con quienes busquen acuerdos. Este contraste con China subraya una estrategia de presión selectiva, aunque el éxito de esta táctica sigue siendo incierto en un entorno global ya tensionado.

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