Tesla enfrenta un desplome del 49% en sus ventas europeas en los primeros meses de 2025, mientras el mercado de vehículos eléctricos crece un 34%, según la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA). Esta caída, que contrasta con el auge de rivales como BYD, se atribuye a la controversia política de Elon Musk y a factores operativos como la espera por la actualización del Model Y. El impacto se suma a los desafíos que la empresa ya enfrenta en mercados clave como California y China.

El multimillonario Elon Musk, asesor de Donald Trump, reconoció en X que los aranceles del 25% impuestos por EE.UU. a partir del 2 de abril afectarán a Tesla. “El impacto no es trivial”, afirmó, aludiendo a los costos de piezas importadas desde China, como baterías de CATL, y posibles represalias de Canadá y la UE. Estas medidas, que han hecho caer las bolsas automotrices globales, podrían encarecer aún más los vehículos de Tesla, que ya luchan contra la percepción de marca premium con precios desde $32,000 frente a los $10,000 de modelos como el BYD Seagull.
En Europa, la competencia china está ganando terreno. BYD, que superó a Tesla en ingresos globales en 2024 con $109,000 millones frente a $97,700 millones, reportó un aumento del 94% en ventas continentales en febrero, mientras Tesla vendió solo 9,945 unidades en enero, un 45% menos que el año anterior. “China aprovechó nuestra tecnología y ahora nos supera”, lamentó Ross Gerber, accionista de Tesla, destacando avances como el sistema de carga de cinco minutos de BYD, cuatro veces más rápido que los Supercargadores de Tesla.
Reacción global y presión arancelaria
La retórica de Musk, incluyendo su apoyo a partidos de extrema derecha como el AfD alemán, ha generado rechazo. En Alemania, las ventas cayeron un 76% en febrero, y en el Reino Unido, Tesla fue superada por BYD en registros por primera vez. A esto se suma el impacto de los aranceles de Trump, que golpearon a fabricantes como Toyota (-2.04%) y General Motors (-3.1%) en bolsa, mientras Tesla perdió un 5.6% en un día, acumulando un 32.6% de baja en 2025. La ACEA alertó que estas políticas dañarán tanto a la industria global como a la estadounidense.
En China, el mercado más rentable para Tesla, las ventas se hundieron un 29% hasta febrero, pese a que el Model Y lideró en 2024. BYD, con modelos más asequibles y el sistema “Ojo de Dios” de conducción autónoma, amenaza los márgenes de Tesla, ya debilitados por la dependencia de proveedores locales que ahora impulsan a sus competidores. “Tesla parece rezagada en software y tecnología”, señaló Tu Le, de Sino Auto Insights, advirtiendo sobre el riesgo de perder cuota frente a firmas como XPeng y NIO.

El panorama se agrava en EE.UU., donde las ventas de Tesla cayeron un 11% en enero, contra un alza del 14% en el sector eléctrico, según S&P Global. California, su bastión, registró un desplome del 31%, mientras protestas contra Musk y su rol en el DOGE de Trump alimentan el descontento. Analistas como Ryan Brinkman de JP Morgan recortaron las proyecciones a 1,775 millones de entregas en 2025, anticipando un segundo año de declive. El futuro de Tesla pende de su capacidad para innovar y mitigar el daño a su marca en un entorno cada vez más hostil.
