Cartagena da un salto gigante con la modernización del Aeropuerto Rafael Núñez, una obra de $1,4 billones a cargo de Oinac que lo convertirá en un gran centro de viajes internacionales. El proyecto, iniciado en marzo de 2025 y con 30 meses de duración, creará entre 300 y 400 empleos directos, según la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), que supervisa los avances.
La terminal internacional duplicará su tamaño, pasando de 25.000 a 44.000 metros cuadrados, con cinco nuevos puentes de abordaje y tecnología “Swing Gate” para aprovechar mejor el espacio. También tendrá salas modernas, un parqueadero ampliado de 180 a 330 plazas y una terminal existente renovada, preparada para los 6,8 millones de pasajeros que pasaron por allí en 2024 (dato de Oinac).

Carlos Cuartas, gerente de Oinac, subrayó que esta mejora es vital para el turismo y la economía del Caribe. “Queremos que Cartagena sea un punto de conexión mundial, con más comodidad para viajeros y beneficios para hoteles y comunidades locales”, dijo, destacando el impulso que dará a la región.
La primera etapa ajustará el terreno y reubicará espacios, priorizando la sostenibilidad y la coordinación con las autoridades. Este aeropuerto promete poner a Cartagena en la mira de los grandes destinos globales, compitiendo con ciudades como Panamá o Miami.
