Donald Trump impuso aranceles del 20% a productos chinos, afectando importaciones valuadas en US$450.000 millones anuales, y propuso eliminar la regla de envíos menores a US$800 sin impuestos, según anunció este 16 de marzo de 2025. Esto impacta directamente a Shein, que envía decenas de miles de millones en ropa a sus 90 millones de clientes en EE. UU. El CEO Donald Tang, en una entrevista con AFP en París, afirmó: “Encontraremos la manera de mantener nuestros productos accesibles; los clientes no se verán afectados”. Sin detallar estrategias, citó la pandemia como ejemplo, cuando Shein evitó alzas de precios.

El modelo de negocio de Shein, basado en costos bajos y envíos masivos, enfrenta riesgos ante los US$90.000 millones que estos aranceles podrían sumar al año, según estimaciones del volumen chino a EE. UU. Tang negó que el éxito dependa de la exención aduanera: “No nos enfocamos en la política aduanera; nuestro modelo económico lo soporta”. Sin embargo, compradores temen subidas de precios en una plataforma conocida por su ropa barata, mientras analistas dudan de su capacidad para absorber costos sin ajustes.
Shein también respondió a críticas por trabajo forzoso en Xinjiang. Tang defendió: “Tenemos tolerancia cero y un código alineado con la OIT, con auditorías sorpresa”. Pero David Hachfeld, de Public Eye, señaló semanas de 75 horas en subcontratistas, cuestionando la efectividad de esas medidas. Con planes de cotizar en bolsa en Londres este 2025, Tang ve la transparencia como una “exigencia” futura.
