Alerta mundial sacude a Buenaventura por el destino del Muelle 13

La Asociación Americana de Autoridades Portuarias (AAPA) ha encendido las alarmas internacionales sobre el futuro del Muelle 13 en Buenaventura, uno de los pilares del comercio exterior colombiano. Juan Andrés Duarte, presidente ejecutivo de la entidad para América Latina, lanzó un llamado urgente al Gobierno nacional, advirtiendo que la crisis que envuelve a Grupo Portuario S.A., operador del muelle, amenaza con desestabilizar la economía regional y nacional. En una carta dirigida a la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, Duarte expresó su inquietud ante lo que considera una decisión desproporcionada que podría arrancar de raíz un modelo portuario exitoso.

Desde finales de 2023, Grupo Portuario S.A. libra una batalla con el Estado tras la revocación de su concesión por parte de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI). La medida, respaldada por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), paralizó las operaciones del muelle bajo el argumento de que carecía de una licencia ambiental adecuada. La polémica escaló cuando las ministras de Ambiente, Susana Muhamad, y de Transporte, María Constanza García, anunciaron planes para transformar el recinto en una terminal de pesca artesanal y astilleros, una propuesta que Duarte califica de inviable y regresiva.

El Muelle 13, con una operación de 30 años avalada por el marco legal vigente, ha sido clave para la movilización de carga a granel, generando empleo y recursos significativos. Sin embargo, AAPA advierte que su reconversión implicaría un golpe devastador: la pérdida de millones de dólares en infraestructura especializada, el colapso de la cadena logística de importaciones y exportaciones, y un impacto directo en la seguridad alimentaria del país. Además, la comunidad de Buenaventura sufriría la desaparición de empleos calificados y programas sociales impulsados por Grupo Portuario, como Buenaventura FC y Fundación Ética Verde.

Duarte no escatimó en críticas al plan del Gobierno, señalando que las acusaciones de daño ambiental —como la presencia de palomas en las terminales— reflejan un desconocimiento de los estrictos protocolos internacionales de control que rigen estas operaciones. “Es irresponsable desmantelar un puerto eficiente por percepciones sin sustento técnico”, afirmó, subrayando que integrar pesca artesanal en un espacio portuario activo pondría en jaque las demás concesiones de Buenaventura.

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